Matías Manna On domingo, febrero 09, 2014

Franz Beckenbauer no lo puede entender. Lo hacia el Ajax y no paraba de correr. En los 70 tampoco entendía sobre poner a tanta gente en el centro del campo. Si el Bayern pierde algunos partidos, será por las contras de los rivales y Franz no tardará en decir que el fútbol que practica su equipo, es suicida.

Hay algo que inauguró el Ajax de los setenta y que bien lo describió David Winner en "Brillant Orange" (gracias Ezequiel Fernández Moores por el regalo) que reconceptualiza este Bayern de Guardiola. Anteriormente, en "Pep Space is different" o "Pep Space is different II" lo describía. Nadie ataca la línea media como los defensores de Pep. Boateng y Dante lo han entendido a la perfección. En cada paso hacia adelante dan una caricia a Arrigo Sacchi. Con pasos de esgrimistas dejan en offside a los delanteros rivales. Acortan cualquier espacio vital. Bayern hoy hace un Anti Lebensraum.



El director de Teatro, Jakop Ahlbom utilizó ese nombre (Lebensraum) para una pieza teatral que exhibe a dos hombres viviendo en un lugar muy reducido. Los dos deciden incorporar a su lugar a una criada robot. Pero esa robot tiene pensamientos, opiniones, acciones no predeterminadas y la tensión crece a tal punto que el habitat es insoportable. No hay espacio para tanta tensión y no hay espacio para tres "personas" es una zona tan pequeña. Ahlbom es sueco pero a partir de los `90 su mudó a Amsterdam. Nada como esa ciudad para entender la gestión del espacio. Winner planteaba que hasta Rinus Michels podría haberse inspirado en los espacios pequeños de Amsterdam para dar forma a sus tácticas defensivas. Las mismas que sorprendían en los 70 a Beckenbauer. Ese Ajax defendía de tal forma que los delanteros quedaban como los dos habitantes de la casa pequeña ideada por Alhbom.

El concepto "lebensraum" proviene de la biología. En alemán quiere decir "espacio vital". Habitat para que las especies puedan desarrollarse. Ese concepto, fue tomado luego por politólogos y sirvió de justificación para el nazismo en el desarrollo de sus macabras guerras. Nos quedaremos con la analogía relacionada a la biología. Todo equipo necesita su lebensraum para desarrollar su organización ofensiva e intentar llegar al arco rival.

Frente a las lecciones que otorgaba Johan Cruyff a los defensores del mítico Dream Team de Barcelona, Guardiola permanecía atento. Su cuota de italianización y su paso por Roma y Brescia también habrán servido para tomar de las fuentes de Sacchi. Lo claro es que los defensores de su Bayern Munich plantean un "anti labensraum" a los delanteros rivales. No dejan espacio. Achican de tal forma que no pueden desarrollarse. Offside. Los "líneas" se cansan de levantar su bandera. Reposición de la posesión para los rojos.

Dante es un artista del anti labensraum.
Arriesga como nadie. Boateng mantiene su línea, siempre atento al brasileño. El arte de la línea defensiva en los equipos de fútbol que son valientes en todos los minutos del juego, también puede ser un buen espectáculo. Cuando el equipo contrario da un pase hacia atrás, Guardiola gesticula para que sus centrales avancen. Cuando el que tiene el balón está marcado y presionado por los delanteros y mediocampistas del Bayern, los defensas siguen adelantándose. Cuando el contrario lanza largo, los centrales esperan, aguardan, y parte por detrás de los delanteros dejándolo en posición adelantada. No hay espacio. La gestión del espacio es un concepto del cruyffismo. Otra materia pendiente para los alemanes que siempre decidieron hacer otra cosa en defensa. Contracultural o contranatural, Guardiola decide extremar movimientos para no darle espacio a sus contrincantes. Todo bajo la mirada temerosa de Beckenbauer, acostumbrado a otros hábitos y a que sus compañeros queden en offside en aquellas finales de la década del 70. Cruyffismo in your face, legendario Franz.


Intento táctico de los rivales para neutralizar el "anti lebensraum":

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