Matías Manna On sábado, septiembre 28, 2013

Al término de su debut en la Bundesliga, Guardiola sentenció: "En el segundo tiempo no tuvimos el control, fue todo contraataque, contraataque, contraataque. Necesitamos un poco más de calma". El rival, Borussia Moenchengladbach, había construido demasiadas contras.

La fórmula para no sufrirlas comienza en la construcción de los ataques. Cuanto más pases existan en el campo contrario, más preparado estará el equipo para lograr recuperar el balón ante una pérdida. A su vez, si los pases se hicieran a buena velocidad, el rival seguramente estará desacomodado y si recupera el balón sus jugadores estarán en posiciones no habituales o posiciones incómodas.

El mayor amigo de los contrataques rivales es la impaciencia. La cultura y los hábitos históricos del Bayern Munich no soportan tantos pases. Ahora se andan acostumbrando. Ellos sufrieron al Ajax de los setenta, al Ajax de Van Gaal y el Barcelona de Guardiola. Ahora, en teoría, quieren ganar con el mismo veneno que ellos bebieron. Difícil de soportarlo para gente de egos insoportables.


"Parece que, sin ese aplastamiento a base de secuencias más largas de pases en campo rival y con jugadores a alturas distintas menos pendientes del vértigo vertical, están haciendo que reciban más contras y más limpias que nunca", comentaba Juan Manuel Lillo sobre algunos partidos luego de la era Guardiola en Barcelona.

Lillo prosigue: "En desarrollo del juego, no existen por separado el ataque, la defensa y las transiciones. Los entrenadores tenemos mucha culpa de que muchos jugadores no interpreten bien el juego, precisamente por esa separación que hacemos entre defensa, ataque y transiciones. Esta separación ha impedido que el futbolista tenga una concepción global del juego".

Bayern Munich anda en eso. Los pases previos en campo contrario son más frecuentes y se realizan en mejor forma. Así sufre menos contras. El video es injusto con Toni Kroos porque exhibe una pérdida suya (uno de las pocas de los últimos cinco partidos). Kroos está siendo indispensable para el mediocampo de Guardiola. Hace mejores a los demás, está siempre bien posicionado, realiza muchas intercepciones ante pérdidas ofensivas.

Un estudioso del juego, Arsene Wenger aclara cuál es el punto más importante en esta faceta: "Lo más importante de un contraataque es la calidad del primer pase", sostiene el entrenador del Arsenal.
 

Los contrataques rivales se producen sobre todo cuando las líneas están distanciada en metros y distanciadas en el mismo lenguaje que debe llevar a cabo un equipo. "Los de atrás se limitan a muy poco porque consideran que lo que tienen que hacer es defender, mientras que los de arriba consideran que sólo se les evalúa por los goles (por eso ahora resulta que casi todos los delanteros hacen todo hacia delante, para bien o para mal, pero adelante). Si los de atrás no quieren jugar para no complicarse la vida y los de arriba tampoco quieren jugar porque sólo buscan acabar, ¿qué hacen los del medio cuando los de atrás no se la dan y los de arriba piensan que están ahí únicamente para meterla?", seguimos con Lillo.

Ya lo dijimos en un post anterior dedicado al Bayern vs Chelsea. "The culture of the Counterattack vs. the spirit of Cruyff and the Possession of the ball". Sin secuencias largas de pase los jugadores más atrasados están más expuestos. No disociar ataque y defensa, son elementos indisolubles. El ataque empieza en la organización defensiva, el momento ofensivo comienza antes de tener el balón. El juego es un sólo momento.

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