Matías Manna On miércoles, junio 26, 2013

No son técnicos del video, son técnicos de fútbol. "No somos softwares, somos entrenadores", el clásico lema de este blog. Carles Planchart y Domenec Torrent están ahí, con botines calzados, en el césped de Allianz Arena. Reivindican un oficio, una profesión, roles determinantes de una disciplina. Ellos integran un cuerpo técnico transdisciplinar. Lo tradicional era que el primer entrenador  y alguno de sus ayudantes, desjerarquicen este trabajo. En algunas latitudes, Argentina por ejemplo, al trabajo relacionado a los entrenadores-analistas se lo descalifica como "editores de video". O algunos hasta piensan en contratar a una empresa para que realice los informes. Como si fuera una partícula totalmente separada del trabajo diario del entrenador del primer equipo. Todo dividido en partes. (vale aclarar que varios entrenadores argentinos han reconceptualizado nociones, como algunos conocen tengo la suerte de participar activamente en el cuerpo técnico de Facundo Sava)

Torrent y Planchart, con la jerarquía de Guardiola, demuestran que el todo es más que la suma de las partes. Como equipo de trabajo, todos saben de metodología de entrenamiento, participen en él y llevan bien su tarea.

Comentan que Pep junto a Tito Vilanova, en 2007 cuando asumieron en el Barcelona B, no paraban de preguntarles a ellos dos sobre equipos y jugadores de tercera división española. Y así hicieron que el club Barcelona los contrate (otro punto flaco en estas latitudes para los entrenadores-analistas).

En 2010, gracias al periodista Luis Martín pude conocerlos. De ellos tomé algo que llevaré siempre en este oficio: hablar de táctica no es hablar de sistema, posiciones, números. Es saber qué hacen, cómo se mueven, y dónde van los equipos.

En una entrevista concedida a Rac1 tanto Dome Torrent, que ejercerá de segundo entrenador, como Planchart, quien tendrá la ayuda del alemán Lars Kornetka (envidia sana para "superojos"), reducieron en una importante palabra una virtud de Guardiola en relación a este trabajo: simplicidad. Comentaban, en tiempos donde Jordi Roura complementaba el triángulo de analistas en el Barça de Pep, que Guardiola no exagera tiempos ni palabras en relación a los análisis. "No molesta tanto al jugador, es muy sintético".


Al final, todo el trabajo queda reducido en 6 o 7 minutos, tiempo estimado en los que Guardiola habla sobre el rival de turno. Cuentan que Carles Planchart i Ferragut realizó una muy buena conferencia en Montsoriu para alumnos de educación física. "Fue como entrar a la cocina de Ferrà Adrià", dijeron. Valorar su trabajo es valorar las horas previas de un cocinero mientras uno degusta un buen plato de comida. Ahora bien, estos cocineros también están ahí presentes mientras se gestan las decisiones, en el entrenamiento. Dialogan todo el tiempo con Pep sobre ejercicios de entrenamiento o se incluyen en la preparación ¿física? del preparador Lorenzo Buenaventura, tan argentino como su hermano Luis Bonini. (Por cierto, en el primer día vimos a nuestro jugador estrella, el danés Hojbjerg, dialogar con Guardiola - foto -).



El restaurant de Guardiola es transdisicplinar, no separa áreas. Y eso a los analistas-entrenadores (cocineros) nos encanta. En Munich, ya sabemos con qué sabor se preparará el primer plato.



One Response so far.

  1. Claudio Arèvalo says:

    Hola Matías, siempre te leo con atención. Soy periodista de deportes de Chile. Tengo una pequeña observación: letras blancas el con fondo verde/azul son muy dificil de leer...

    Saludos!

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