Matías Manna On martes, diciembre 02, 2008

Gracias a los movimientos trabajados que tiene el Barcelona, Pep Guardiola encuentra por momentos una gran solución para que los centrales contrarios no tengan marca fija y su equipo disponga de un ataque profundo. Messi jugando de 9 hace que reciba entre líneas. Si el central lo sigue deja un hueco importante atrás que pueden aprovechar la segundo línea del equipo. Si se queda como 9, recibe y puede conducir el balón buscando el 1 vs 1 estando más cerca del área. Allí, su cambio de de ritmo y velocidad son vitales. "A veces da la sensación de que es un 9 puro", coinciden algunos de los ayudantes de Guardiola: "Cuando se sitúa de ariete, los centrales dudan, no saben si salir en su busca o flotarle, y, mientras tanto. Messi ya resolvió".






One Response so far.

  1. Anónimo says:

    La capacidad del Barça de rotar sus delanteros es letal, cuando un central comienza a tomarle el ritmo al 9, este rota, y vuelta a empezar.
    Buenisimo tu blog.
    "Justicia para los Saviola del Barça"

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