Matías Manna On domingo, septiembre 10, 2006

Entre el artículo publicado el 9 de septiembre en Avui (que suerte que tenga dominio .cat). y el capítulo 8 del libro "Mi gente, mi fútbol" de Pep Guardiola, realizamos este posteo. La traducción del catalán al español fue realizada con traductor online, si hay errores haganlo saber. Pep escribe sobre Ángel Mur en su despedida del Barça.

Mur es de los míos. De los que quieren extremos muy abiertos


Un padre
"Habían pasado dos cuartos de las diez de la noche. Acabábamos de cenar. Yo, estirado en la cama de una habitación del Hotel San Just. Mirando TV3. Mi compañero de habitación no lo recuerdo bien. Creo que era el bueno de Miquel Àngel Nadal, pero no lo sé; debía de estar jugando a las cartas o al parxís, pero tampoco lo recuerdo. De pronto tocan la puerta. Abro. La cara de Àngel Mur. Con los brazos abiertos. Me pide si puede entrar. Claro que lo dejo.

"No tengas miedo, Pep. Mañana debutarás con el Barça (concentración del Barça-Oviedo). Y si lo haces es porque sabes. Y piensa una cosa: aquí es más sencillo. Juegas en un campo mejor, con unos compañeros mejores y que te harán mejor. Procura dormir, Pep. Que pases unas buenas noches". Sólo le faltó decir "hijo". Eran palabras de un padre.

No crean que fue una noche de dulces sueños. A las puertas de poder jugar un partido con el primer equipo del Fútbol Club Barcelona no se puede dormir. Es un pecado hacerlo. Pero él es así. Dispuesto a todo. A charlar de Kubala. De su padre. De en Martí Filosia. De Fusté y de Rexach. De cómo lo impresionó Cruyff. "Él me decía: tranquilo, Àngel, que hoy ganaremos; anda y digales a los jugadores que durante los primeros quince minutos todas las pelotas a mí". Y sabes qué pasaba, Pep? Que al cuarto temprano ya ganábamos por dos de diferencia. Cuando quería no había partido".

Fue mi masajista y padre. Mi confesor. De todos mis miedos. Me ayudaba a tener las piernas en el lugar y la cabeza encima. A estimar este club y cómo estimarlo. A vivir porque las cosas te afectan. A disfrutar con cura y prudencia las victorias y cerrar los dientes por seguir adelante. A hacer caso de la conciencia y escuchar lo que te dice. A ser buena gente, hoy que parece que ser buena gente se ha de escribir con letra pequeña. A saber que siempre era así. No necesitaba nada más.

Hecho mucho en falta a "l´Oriol Tort". Era un sabio. Ya no quedan como él. Es aquella gente de club, que trabajan horas y horas y horas y se van como llegan. Sin saberlo. Y pasan horas y horas y horas sólo porque están enamorados de lo que hacen. Y enamorados de dónde lo hacen. Con Oriol no estuvimos a tiempo. O no quisimos. Él no hace ruido, no incordia, no dice "sandeces" a los diarios, cosa que tanto preocupa a los que mandan, pues nada, dejémoslos que se vayan como cuando llegaron. Y qué macana. Porque somos lo que somos por esta clase de gente. Como Oriol. Como en Joan Malgosa. Como Ángel.

Hoy lo aplaudiremos. Hagámoslo como es debido. No tengáis vergüenza de estar cinco minutos de pie aplaudiendo. O diez si os viene de gusto. Ángel no se lo merece. Los jugadores ya vamos hartos de todo esto y vosotros también. Pero no nos estamos de hacerlo por gente como el Ángel. Feudo que llore, a él que tanto le gusta. Por lo tanto, traéis pañuelos, y muchos, porque quizás os los pedirá. Él que le gusta ser plato de segunda mesa, hoy que se siente a la cabeza de la mesa. Y que no se quite el sueño, que pagamos nosotros.

Hoy me gustaría ser Frank Rijkaard. Justo antes de salir a jugar, minutos antes, haría sentar el equipo al vestidor. Todos juntos. Entonces llamaría a Ángel y lo haría entrar. Miraría los jugadores y los diría, con una gran sonrisa: "Hoy el partido es por el Ángel, hoy jugamos por él".

Decirle a Ángel que no se ponga nervioso. Que el césped del estadio está muy bien cuidado. Que la megafonia es muy buena y que los aplausos de la gente del estadio, cuando son todos para ti, son inolvidables. Es tu noche. La tienes bien ganada.

Te quiero, Pep Guardiola.

2 Comment

  1. ¡Qué emocionante articulo, Matías! COn tu permiso, y citándote, lo he colgado en mi blog.

    Por cierto, ayer te envié recién el libro de Montalbán, por avisa cuando lo recibas.

    Un abrazo

  2. Ivan says:

    Alguna precisión sobre la traducción: "vestidor" es la palabra catalana para el vestuario. Oriol Tort fue durante muchos años el responsable de los equipos infantiles del F.C. Barcelona. Y en catalán, "estimar" quiere decir amar.
    Saludos desde Barcelona.

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