No hay mejor superioridad que una buena posesión del balón. Es a través del balón que se ordenan los equipos y más ante rivales que esperan con 8 hombres por detrás de la línea de la pelota y buscan el contragolpe. Cuando ellos se quedan con un hombre más, tampoco saben cómo contraponer a los toques que ordenan, que juntan líneas, que hacen correr al rival desgastándolo, que hacen al Barcelona defender bien y atacar mejor. Dominar y controlar el partido se trata de cumplir con una buena "posesión 74".
Cuando más rápido tocaron Xavi, Iniesta y Messi, más se cansó el rival. Cuando ellos pensaron más rápido que los rivales (sobre todo luego de la expulsión de Busquets), el balón ganó velocidad y ritmo, luego de un primer tiempo donde la fluidez del juego del equipo de Guardiola no estaba presente. Mucha distancia entre la defensa y la media, dijo Pep. Sin "defensa arriba", el equipo se desconoce. Luego, Guardiola pidió paciencia, mover el balón (posesión 74) y el equipo lo cumplió.
Nada hubiera sido igual sin una defensa colosal del Barcelona. Es através de esa posesión que todos sus jugadores están en su sitio. Juego posicional. Así, Piqué y Puyol están mejor colocados. Y, a su vez, son épicos en partidos trascendentales. Alves y Abidal, fueron buenos defensores porque defendieron atacando.
Si el partido era clave para reivindicar un estilo determinado de entender el juego, para reivindicar los conceptos enmarcardos en el paradigma. Que más pedir.

