El equipo de Guardioal jugó más simple tuvo mecanismos muy similares al conjunto que conocíamos, a su identidad. “Hemos jugado muy sencillo, ellos sabían que jugador que veíamos jugador que había que pasarle. Hemos recuperado el control de partido de la temporada pasada. Hemos presionado bien, sólo nos han chutado una vez con peligro y nosotros hemos tenido muchas ocasiones, pero siempre jugando muy juntos y controlando el partido”, sostuvo Pep.
La posesión es un pilar para este Barcelona, una idea madre en el paradigma Guardiola. Cuando más la tiene, Pep está más tranquilo. Cuando el porcentaje de posesión marca 70% el término del partido, exhibe que el equipo se enmarcó en ese paradigma. Esta posesión tiene que ser complementada por un buen juego de posición, circulación alta y definición.
Según el gran Cruyff, el juego de posición y en el ritmo de balón son las claves. "Todo ello con un fin: crear los espacios, las posibilidades para acabar marcando un gol. El fin no es hacer un rondo sin más. Cada pase, cada movimiento, ha de tener un sentido. Si finalizas la jugada, aunque no sea en gol, no hay posibilidad de sorpresa del rival a la contra. Si finalizas la jugada les obligas o a sacar de portería o de banda. Y tú te reorganizas sin más. Si una vez y otra buscas el rondo por el rondo, más tarde o más temprano uno cometerá un fallo. Y si este es en zona de peligro, todos a correr y con desventaja.Los pases de riesgo, siempre arriba, cerca de la portería contraria. Nunca de la propia. Si uno coge el balón en el centro del campo y sube el lateral, su responsabilidad pasa a ser otra más defensiva que ofensiva. Si recibes el balón lo suficientemente arriba sí puedes dar el pase de riesgo porque sabes que a tu espalda hay gente suficiente. Si te sale mal no pasa nada, porque sabes que detrás estás cubierto"